miércoles, 14 de octubre de 2009

y siempre esperé la llamada

Se querían. Siempre fueron amigas, se quisieron, comprendieron, rieron, escucharon.
Hablar del futuro y del verdadero valor de la amistad era su tema diario, no entendían las peleas absurdas. Pero un día, no llamó, no devolvió la llamada. Se vieron y no hablaron.
Hoy, te tocaba llamar a ti.

jueves, 1 de octubre de 2009

Schhhhh

Y me lo dijo al oído, muy bajito, casi susurrando. Como si al salir de sus labios, las palabras perdieran fuerza y veracidad.
Y es que las cosas importantes dan miedo expresarlas, se dicen muy poco a poco, despacio y casi en silencio, para que penetren pausadamente y siempre queden gravadas en el corazón.